lunes, 20 de julio de 2015

APORTE DE ESTUDIANTE A MI EXPERIENCIA SIGNIFICATIVA: CUENTO

LOS VIAJES DE ALEX: EN BUSCA DE LA PAZ
En un pueblo muy hermoso y humilde de una ciudad de Colombia, vivía un niño valiente y honesto llamado Alex.   Su padre era un gran investigador y científico, cuyas características son impredecibles, pero algo que lo resaltaba era que por su profesión de científico el no creía en la existencia de un Dios todopoderoso, y  eso mismo le infundió a Alex.
En su país Colombia, se vivía una gran polémica, ya que el país hacia negociaciones en el exterior con grupos revolucionarios armados al margen de la ley, buscando así la tan apreciada y esperada paz, sí, eso que todo país desea tener, ellos lo estaban consiguiendo aparentemente. Sin embargo, aunque las negociaciones se dieran en el exterior, la violencia aún seguía por parte de los grupos armados, los atentados, las muertes, las masacres y los secuestros; esta paz no se estaba ejerciendo, y parecía estar generando más violencia, guerras y conflictos en el país.
Para Alex, el gobierno estaba cediendo territorio y dando el país, ya que los grupos armados prometían:  no más muertes, no más narcotráfico, pero lo seguían haciendo; no se notaba el cambio en ellos. -Para mí la solución sería viajar en el tiempo e impedir que estos grupos armados surgieran o se crearan- decía Alex a su padre, mas el solo se reía diciendo: es imposible hijo, aún no se ha creado un aparato que pueda romper las barreras espacio-tiempo y hacer lo que dices.  Y cada vez que le respondía esto, salía hacia la azotea y se perdía de la vista de su hijo.
Alex era un niño que le gustaba mucho leer, y debido a su pasión por la lectura, contaba con una amplia colección de libros de todo tipo: filosóficos, sociales, cuentos, fábulas, en fin, tenía libros de todo tipo excepto la Biblia.  A Alex le encantaban mucho los libros de sociales, ya que le encantaba saber de la historia de su país y por eso creía que la solución a la violencia era evitar la creación de los grupos armados, pero cada vez que le decía eso a su padre, él lo desanimaba con sus burlas y respuestas secas.
Cierto día, en el noticiero salió la muerte de una niña, a causa de un atentado de los grupos armados.  En el noticiero, se enfatizó toda la emisión en que en dónde estaba la supuesta paz. Alex indignado y furioso por la muerte de esta niña, recalcó a su padre: - ¿lo ves? la solución es arrancar este mal desde la raíz, mas la respuesta de su padre fue igual a la anterior, y salió hacia la azotea.  Esta vez Alex no tenía pensado dejarlo perder de su vista; así que lo siguió, mas al entrar sólo encontró un gran muro. -¿Cómo es posible?- se preguntó Alex, y en su rabia lanzó una fuerte patada al muro hundiendo un ladrillo.  De inmediato el muro se abrió como una puerta permitiéndole el paso. Cuando entró, vio un laboratorio y allí estaba su padre de espaldas.  De inmediato Alex se escondió y esperó a que su padre saliera.
Cuando el padre de Alex se retiró del laboratorio, de inmediato salió de donde se estaba escondiendo, y lo primero que sus ojos alcanzaron a contemplar apenas levantó su mirada era un artefacto que llevaba un cartel que decía MAQUINA DE TIEMPO, con un subtítulo cuyo contenido era: “aún no ha sido probada” –No lo puedo creer, exclamó Alex, con razón papá se reía siempre que yo la hablaba de esto y se desaparecía.  Había tantas cosas que Alex  podía hacer, como ver cómo sería su vida en 10 años, conocer  la tecnología y los avances del futuro.  Mas por la cabeza de Alex sólo pasó ese gran anhelo que el tenía, el cuál era arrancar ese mal que atormentada a su país desde la raíz.
Sin  dudarlo se encaminó en su viaje, y programó la fecha en el 9 de abril de 1948, en donde ocurrió la muerte de Jorge Eliécer Gaitán y se formó El Bogotazo, ocasionando la violencia y destrucción de Bogotá, y ocurriendo la insurgencia guerrillera.  Al llegar allí, sin dudarlo se dirigió a la plaza y descubrió a un hombre con una pistola que le apuntaba a Gaitán, de inmediato alertó a la gente y lo desarmaron.  Feliz y dichoso Alex regresó a la máquina y volvió a su casa, pero algo aconteció; al mirar el noticiero descubrió que los grupos armados habían desaparecido, pero ahora predominaban los chulavitas y los pájaros, viejos grupos armados de la época de la violencia.  Furioso Alex, se dirigió a la máquina de nuevo y viajó a la época de 1948-1953, donde ocurrió la verdadera violencia en Colombia, logrando, gracias a su inteligencia dar un acuerdo entre los partidos protagonistas.
Pero al llegar a casa descubría que la paz no se lograba, así que siguió viajando y solucionando conflictos y errores de la historia colombiana, pero al llegar a casa descubría que todo seguía igual, sin importar lo que pasara, había otros grupos que creaban violencia.
Al otro día cuando se dirigió a hacer otro viaje, descubrió que la máquina estaba destrozada y su padre salió y le dijo: -Hijo, es muy noble lo que tu hiciste, pero entiende que las cosas pasan porque Dios así lo permite. -¿Cómo Dios?, papá, si tu no crees en el- dijo Alex.  Eso no importa -exclamó su padre- lo importante es que corregí todo lo que hiciste y ya todo está normal.  Alex furioso y llorando, se dirigió hacia la biblioteca y golpeó un estante, de esta cayó un libro empastado en negro, al cual él nunca había visto.  Al abrirlo descubrió un mensaje que decía: la paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da.  No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.  En medio de su llanto Alex descubrió que lo que estaba leyendo era  la biblia y se preguntó ¿Por qué estaba este gran libro en su casa? y si su padre no creía en Dios, por qué o tenia.
Ese día Alex descubrió dos cosas: que hasta los científicos creen en Dios y que la única forma de hallar la paz es buscar dentro de nosotros, porque Jesús nos da la paz, no como el mundo la ofrece, sino de una forma permanente, lo único que hay que hacer es acercarnos a él.
Y tú que leíste esta historia, te invito a reflexionar y darte cuenta, que la paz no es algo que se compra, se canjea o se negocia; la paz es un camino que todos debemos tomar, es el sentirme bien conmigo mismo y con el prójimo, es el estar en comunión y cerca de Dios, como Alex que desde ese momento se dedicó a dar el mensaje de paz y amor con el fin de llegar algún día a tener esa paz que tanto busca para su país y el mundo.

YAIR ALEJANDRO MIRANDA SUAREZ      10 “A”

EXPERIENCIA SIGNIFICATIVA

La música hace parte importante de mi vida y la he incluido paralelamente en mi experiencia docente. Siempre que hay algún evento que tenga que ver con artes y música, mis coordinadores me incluyen y cuentan con mi opinión, aun cuando soy docente de matemáticas. En el año 2014, me fue encomendada la labor de elegir estudiantes que compusieran canciones, cuentos e hicieran dibujos para impulsar la campaña de "Paz, reconciliación y perdón", liderado por la Presidencia de la República. En un tiempo récord, se logró un hermoso cuento (Los Viajes de Alex en busca de la paz), que fue ganador a nivel municipal y luego departamental, escrito por un estudiante de décimo grado; una canción (Colombia necesita de tu amor) que ocupó el segundo, y un hermoso dibujo  en carboncillo que también quedó muy bien posicionado.  En este proceso de selección de trabajos y acompañamiento descubrí en los estudiantes una sensibilidad y una limpieza de espíritu que no había percibido en mucho tiempo. La parte artística, la música, la pintura... hacen tanto bien a la persona como tal, que luego le facilita el acceso al saber en otras áreas del conocimiento.

lunes, 13 de julio de 2015

EXPECTATIVAS DEL DOCTORADO

A esta altura de mi vida, he decidido iniciar este Doctorado realmente con la intención de ejercer como Docente Universitaria y compartir  mi experiencia a ese nivel.  Espero prepararme muy bien y aprender mucho de todos los docentes que me orienten,  ya que considero que he elegido una muy buena Universidad y para mi, en mi país, este título será reconocido como Internacional. En mi hoja de vida dirá: Estudios en el Exterior, y eso le da estatus a mi carrera. Mis aspiraciones son mas académicas que económicas.  

PROBLEMATICA DEL CONOCIMIENTO









Plantearse el problema del concepto de ciencia no es tarea fácil; a preguntas tales como qué es la ciencia? (y por contraste qué no es ciencia),cómo procede la ciencia? en qué consiste la ciencia?, surgen inmediatamente otros interrogantes de tipo más básico: es posible el conocimiento?, en caso afirmativo, cómo podemos conocer?, pues cualquier cosa que se diga de la ciencia algo es indudable: la ciencia es una forma de conocimiento; de modo que antes del problema epistemológico propiamente dicho tenemos el problema gnoseológico, el problema del conocimiento como tal.

es materia de la filosofía de la ciencia o epistemología. No pretendemos aquí, naturalmente, pasar revista al estado actual de esta discusión. Para nuestro propósito bastará con caracterizar el concepto de ciencia tal como se ha dado en un sentido tradicional y que ha dominado y orientado la praxis científica (en las ciencias de la naturaleza) desde Galileo y Bacon en adelante, pues a este modelo responde el surgimiento histórico de la psicología como ciencia y desde él (y contra él) se produce la áspera disputa respecto al carácter o falta de carácter científico de la misma y a si un determinado modo de entender y hacer psicología posee valor científico o no.

El problema gnoseológico se encuentra presente ya en los comienzos de la reflexión filosófica en Grecia. Para Parménides de Elea, el pensar no tiene otro objeto que el Ser y éste no se identifica con las cosas múltiples que devienen, el mundo de los sentidos, sino que es permanente, eterno,inmóvil y necesario. En consecuencia, la multiplicidad y el devenir se oponen al Ser; la vía de los sentidos es falaz y conduce al error.

Mientras los eléatas sostenían la existencia del Ser, los sofistas vinieron a sostener la impermanencia y relatividad de todo. Para Protágoras de Abdera no hay verdaderamente Ser sino sólo "fenómenos" y "cambio". Pero he aquí que si no hay Ser no hay verdad en términos absolutos y permanentes, por lo que el "hombre es la medida de todas las cosas". El pensamiento de los sofistas vino a sostener un relativismo que se traduce en un ecepticismo de fondo.

En Sócrates, la Realidad supera siempre al hombre, por lo que hay que ser cauto y prudente a la hora de hablar de la "verdad". El hombre sabio es conciente de su ignorancia, lo que no implica un ecepticismo, sino la aceptación humilde de la limitación como principio del saber.

La búsqueda de la sabiduría es el más grande anhelo socrático, pero este principio de la sabiduría es reconocer que el hombre (y por lo tanto el conocimiento que pueda obtener) es finito y limitado. La verdad, por otra parte, no debe buscarse fuera (el camino de los sentidos), sino dentro. "Sócrates representa un descubrimiento del hombre y, hasta cierto punto, de la reflexión sobre sí como punto de partida del redes cubrimiento del Ser y, al mismo tiempo, una exigencia de conocimiento filosófico universalmente válido".(1)

Con Platón, la teoría del conocimiento no asume una forma unívoca y precisa, pues se va modificando a lo largo de sus diálogos; sin embargo para nuestro propósito bastará con una caracterización general en términos de la distinción entre una realidad "inteligible" conformada porlas ideas necesarias, universales y eternas y la realidad "sensible", corres pondiente al mundo de las cosas, mudable y cambiante, que corresponde a un grado inferior del Ser y, por lo tanto, a un tipo inferior de conocimiento (doxa).

1. Caturelli, A., La Filosofía, p. 102.

La ontología platónica que implica los "grados del ser" (dialéctica) se corresponde con los grados del conocimiento, pues el Ser, como en Parménides, corresponde al pensar. El mundo sensible (2do. grado del ser) es el reflejo o signo del mundo inteligible de las Ideas, por lo que el mundo de las cosas y el devenir (del cual el hombre participa en cuanto ente corporal) permite descubrir el orden inteligible del Ser Absoluto y permanente. Pero entre lo sensible y lo inteligible existe el grado intermedio de los entes matemáticos, no del todo desprendidos de lo sensible, a los cuales corresponde la razón discursiva (dianoia), que no es un conocimiento perfecto pero sí superior al conocimiento sensible. Finalmente, al orden de la Suprema Realidad corresponde la intuición (noésis), que es el conocimiento perfecto.

Y así llegamos a Aristóteles, considerado habitualmente como el verdadero precursor de la ciencia moderna, a pesar de que ésta se constituye inicialmente como oposición al aristotelismo de la escolástica medieval.

Aristóteles conservó el dualismo platónico entre "lo sensible" y "lo inteligible"; entre el devenir de la naturaleza y el motor inmóvil.

Mas lo que en Platón es trascendente (las esencias-ideas), en Aristóteles es inmanente (la esencia de una cosa). Aristóteles rechaza el intuicionismo platónico, siendo la "razón" el instrumento del conocimiento, motivo por el cual deben estudiarse y establecerse sus leyes (lógica).

La ciencia es conocimiento por las causas (idea ésta que luego sería fundamental en la concepción moderna de la ciencia, si bien la causalidad en Artistóteles es mucho más que la empírica de la ciencia), por lo tanto, la demostración correcta la hace posible. Distinguiendo entre el estudio de las "causas próximas" (ciencias particulares) y la ciencia de las "primeras causas" y principios de las cosas (Metafísica).

Aristóteles, como Platón, reconoce tres grados del conocimiento, con la diferencia que no corresponden a tres grados del Ser, sino a tres niveles de abstracción. Así entonces está la Física (1er. grado), la matemática (2do. grado) y la metafísica (3er. grado). El conocimiento del cambio, de lo singular (física) no es ciencia, mientras que el conocimiento de lo universal (metafísica) sí lo es.* No obstante, la metafísica de Aristóteles no se refiere a un orden suprasensible, un "más allá de la física que es el Ser que hace ser a lo visible... Lo real para Aristóteles no es algo que existe más allá de lo sensible, sino que es simplemente la realidad natural o física de la cual puedo, por abstracción, fabricar el concepto universal del ente (por lo que) no hay propiamente metafísica sino un naturalismo realista o un realismo cósmico".(1)

* En este caso, la ciencia moderna (positivista) seguirá manteniendo el criterio de lo universal, pero se producirá una inversión total respecto a que sólo se considerará ciencia al estudio de lo observable y empírico mundo físico), en tanto que se considerará mera especulación carente de valor a lo que Aristóteles designaba como metafísica.

1 Caturelli, A.: ob. cit, p. 121

En el naturalismo, el conocimiento causal y el método deductivo aristotélico, junto al "objetivismo" propio del pensamiento griego, se encuentran los elementos prefiguradores del concepto de ciencia tal como, casi 20 siglos después, se desarrollaría en la Europa de principios del siglo XVII.

El propio conocimiento encierra la idea de "verdad", pues conocer es conocer con verdad, lo contrario es falsedad o ilusión, lo cual carece de valor o utilidad alguna. En el pensamiento griego la reflexión epistemológica forma parte del filosofar (Platón - Aristóteles), como también puede decirse de la Edad Media; pero es en la Edad Moderna cuando aparece como tema de reflexión en sí mismo.

Como tal es tratado por John Locke en su "Ensayo sobre el entendimiento humano" (1690); por George Berkeley en el "Tratado de los principios del conocimiento humano" (1710); por David Hume en su "Tratado de la naturaleza humana" (1748). También en el caso de Leibniz, que en los "Nuevos ensayos sobre el entendimiento humano"(editado en forma póstuma en 1765) intenta la refutación de la posición sentada por Locke. Con la "Crítica de la razón pura" (1781),Kant aborda la crítica del conocimiento científico de la naturaleza.

Según Johannes Hessen en su "Teoría del Conocimiento", el fenómeno del conocimiento linda con tres esferas distintas:

a- El sujeto (esfera psicológica)

b- La imagen (esfera lógica)

c- El objeto (esfera ontológica)

De aquí que toda reflexión epistemológica se realice, necesaria mente, desde una ontología o remita a ella. Así ocurre (como acabamos de ver) en los presocráticos, en Platón, Aristóteles y toda la historia del pensamiento.

Siendo así, a partir de la dualidad "sujeto-mundo" proveniente de la filosofía griega el problema del conocimiento se presenta como una cuestión de correspondencia entre el sujeto (conciencia o mente cognoscente) y el objeto. Siguiendo a Hessen, el problema así planteado puede descomponerse en las siguientes cinco subcuestiones:

-Puede el sujeto aprehender realmente el objeto? (posibilidad del conocimiento).

-Cuál es la fuente o base del conocimiento humano? (origen del conocimiento).

-Existe sólo una o varias formas de conocimiento (formas del conocimiento).

-Cómo distinguir con certeza lo verdadero de lo falso? (criterios de verdad).

A la primera pregunta obviamente sólo cabe responder por la afirmativa si no se quiere asumir o caer en una posición escéptica, a partir de la cual cesa toda discusión sobre el conocimiento. La ciencia, cualquiera fuera la forma en que se la entienda, la filosofía y la historia cultural de la humanidad suponen admitir esta posibilidad como punto de partida.

Claro que una vez admitida esta posibilidad inmediatamente surgen diferentes formas de entender dicha posibilidad, pudiéndose resumir en las siguientes:

-Dogmatismo, que habitualmente adopta la forma de tradicionalismo o racionalismo.

-Relativismo, que reconoce la posibilidad del conocimiento sólo limitado a una esfera restringida y contingente.

-Pragmatismo, que reemplaza el concepto de "verdad" por el de "utilidad" (en el fondo, como lo señala Hessen,

es un ecepticismo atenuado.

-Criticismo, encarnado en la doctrina kantiana del conocimiento.

Respecto a la segunda pregunta las posturas posibles se bifurcan en dos alternativas opuestas representadas por el Racionalismo, que sostiene a la Razón como fuente del conocimiento a partir de postular la inteligibilidad del mundo (Platón, Descartes, Kant) y el Empirismo, (Locke, Hume, Mill) que sólo reconoce a la "experiencia sensible" como fuente del conocimiento, con diversas formulaciones en cada caso y combinaciones entre sí.

En cuanto a la crucial cuestión, dada la relación "sujeto-objeto", de cuál determina a cuál, nos encontramos también con la polaridad "Realismo-Idealismo". El primero sosteniendo que el sujeto (la conciencia o mente) es determinado por el objeto, lo que significa que el conocimiento se concibe como un isomorfismo o consonancia del pensamiento con el objeto; el segundo postulando exactamente lo inverso, el objeto o realidad es determinada por el pensamiento. Desde luego, como en todos los casos, existen distintas formas de realismo e idealismo, pero las enunciadas son las posiciones básicas.

En lo que se refiere a la tercera cuestión planteada por Hessen, las formas del conocimiento, las posiciones básicas que encontramos son las siguientes:

-La que sólo reconoce una sola forma de conocimiento, esto es el de tipo discursivo-racional o empírico-racional, según sea la vertiente racionalista o empirista. En el positivismo esta exclusividad es asumida por la ciencia.

-La que reconoce, además, a la intuición como una forma válida de conocimiento. Es el caso de Platón y toda una línea de pensamiento que se continua con Plotino, San Agustín y Pascal; pero también está expresada, si bien con distintos matices, en Bergson, Husserl y Scheler.

-La correspondiente a la tradición místico-religiosa que sostiene a la Revelación y la Iluminación como una forma de conocimiento supraracional o arracional, extraempírico y vivencial.

Vemos así que el problema del conocimiento (en su posibilidad, origen y formas) caben diferentes respuestas y posturas, cada una de las cuales, así como una variedad de combinaciones entre ellas, se han dado a lo largo de la historia del pensamiento. Estas posturas, en última instancia, implican o se vinculan a una determinada concepción del ser, esto es, remiten a una ontología.